Real Canoe arrancó con mayor acierto en el primer cuarto (5–3), pero WP Navarra se mantuvo firme, sosteniendo el
ritmo y evitando que el partido se rompiera. En el segundo parcial (3–3), el equipo navarro ajustó líneas y empezó
a encontrar continuidad en ataque, manteniendo el pulso sin perder la compostura. Tras el descanso llegó el tramo
decisivo del encuentro: un tercer cuarto excelente (3–6) que reflejó la capacidad de WP Navarra para acelerar,
leer el partido y golpear en los momentos importantes. El último periodo (4–3) fue de máxima exigencia, con Canoe
empujando y un final apretado que llevó el duelo a la tanda. En los penaltis (3–4), WP Navarra mostró temple y
precisión para cerrar una victoria que habla de carácter, competitividad y unión. Un partido de los que suman más
allá de los puntos.