El partido empezó con un primer periodo muy serio (2–0), con el equipo bien colocado y con ganas de hacerlo fácil:
defender juntos y salir rápido. En el segundo (2–2), Urgara respondió y el marcador se apretó, pero WP Navarra no se
puso nervioso y siguió sumando detalles buenos. En el tercero (2–1), volvió a verse el trabajo de equipo: pases con
intención, ayudas y mucha energía. La clave llegó en el cuarto periodo (5–1), cuando el grupo se animó, se soltó en
ataque y encadenó una racha que levantó a la grada. En el quinto (3–0), se mantuvo la concentración y en el sexto (0–0)
se cerró el partido con orden y respeto, sin dejar de pelear cada jugada. Gran actitud, muchas ganas y un equipo que
no deja de crecer a base de esfuerzo y alegría.