El inicio fue de máxima intensidad, con Iruña más eficaz en las dos áreas (6–3). En el segundo cuarto repitió acierto (6–3), pero el grupo tiró de orgullo para no perder la cara al derbi. Tras el descanso, WP Navarra B ajustó detalles y jugó de tú a tú (4–4), con fases de juego muy valientes. En el último tramo se siguió remando (4–3), con la grada de la UPNA entregada al esfuerzo del equipo. Gracias por ese aliento constante: nos empuja y nos une. Nos llevamos aprendizaje y la certeza de que, juntos, daremos el siguiente paso.