El agua trae acento de casa. Iker Jauregui toma las riendas del primer equipo de Waterpolo Navarra con una promesa sencilla y ambiciosa: competir con identidad propia, crecer desde la cantera y encender la grada en cada partido. Su idea de juego es clara para todos —del niño que empieza al aficionado veterano—: decisiones inteligentes, calma tras pérdida y un 6×5 de seguridad que premia la paciencia y la lectura del momento.
En el vestuario, Jauregui propone liderazgo cercano: charlas breves que elevan la confianza, gestión constructiva del error y rituales que refuercen la pertenencia. Dentro y fuera del agua, su apuesta combina dato y sensación: métricas que suman, otras que se ignoran a propósito, y un lenguaje común que el jugador siente dentro de la piscina.
Para la ciudad y la afición, el mensaje es directo: Pamplona/Iruña también juega. Cada aplauso empuja un metro más; cada visita de un colegio a la piscina siembra futuro. Empieza una etapa con mirada de laboratorio y alma de vestuario. Bienvenido, Iker: este banquillo es tu trampolín.
Mira la entrevista aquí y descubre su visión de juego, liderazgo y comunidad.