El encuentro comenzó con un primer cuarto contenido (1-3), pero en el segundo parcial (1-6) el rival encontró un tramo de mucha
continuidad y el marcador se abrió. Tras el descanso, Navarra B logró estabilizar y competir mejor (2-3), encontrando más orden y
mejores decisiones. El último cuarto (3-5) mantuvo el pulso, aunque sin margen para recortar lo suficiente. Duele el resultado,
sí, pero también deja un mensaje claro: el equipo sabe seguir, y eso es lo que permite crecer.
Respeto al rival: WP Iruña 9802 mostró solidez y regularidad. Partido de exigencia máxima.