Navarra empezó bien y se llevó los dos primeros parciales por 4-3 y 4-3, construyendo una pequeña ventaja con trabajo y continuidad.
En el tercer cuarto (4-5), Leioa apretó mucho más y obligó al equipo local a jugar con calma en un tramo delicado. Pero lejos de caer,
Navarra respondió en el último periodo con un 2-0 muy serio, cerrando el partido desde el orden y la paciencia. Fue una victoria de las
que hay que pelear de verdad, y precisamente por eso sabe mejor.
Mensaje para el grupo: saber cerrar partidos ajustados también forma parte del crecimiento. Y hoy el equipo lo hizo bien.