El equipo salió con energía y confianza, encontrando pronto el gol y el ritmo (5–2). En el segundo cuarto, concentración total para abrir hueco con un 3–0 que reforzó nuestra sonrisa. Tras el descanso, mantuvimos la alegría y el orden, encadenando acciones colectivas que nos dieron otro 5–2. En el tramo final, cabeza fría para cerrar el 16–6 (3–2). ¡Gracias a familias y amigos por empujar desde la grada! Seguimos aprendiendo y creciendo juntos, paso a paso.