El primer cuarto (4–2) comenzó con un WP Navarra muy concentrado, defendiendo juntos y corriendo bien las transiciones. En el segundo parcial (6–2), el equipo dio un paso más, encontrando buenas líneas de pase y finalizando con decisión. Tras el descanso, el grupo mantuvo el nivel (6–2), demostrando que también sabe seguir serio cuando el marcador es favorable. En el último tramo (4–0), la clave fue no relajarse: ayudas en defensa, portería atenta y respeto máximo al rival hasta el final. La grada acompañó con aplausos, ánimos y un ambiente de club que se nota dentro del agua. Más allá del resultado, el partido deja la sensación de que este cadete crece cada jornada como equipo.