El encuentro empezó muy igualado (4-4), con intercambio constante y sensación de partido grande. En el segundo cuarto (6-4), Urgara
encontró un pequeño colchón y obligó a Navarra B a remar de verdad. Tras el descanso llegó la gran respuesta: un tercer parcial brillante
(4-7), lleno de decisión y gol, que cambió el guion. Y en el último cuarto (4-4), el equipo supo jugar con nervio pero también con cabeza
para cerrar una victoria muy valiosa por 18-19.
Mensaje del día: cuando el grupo cree de verdad, el partido no se termina aunque vaya cuesta arriba.