Navarra empezó de maravilla y se llevó los dos primeros periodos con mucha claridad (0-3 y 1-4), marcando muy pronto la dirección del partido.
En el tercer tramo (1-2), el equipo siguió serio y mantuvo la diferencia. Después llegaron dos periodos más apretados (2-1 y 1-2), donde
tocó gestionar mejor los esfuerzos. En el último (4-0), Sestao empujó con fuerza y apretó el marcador, pero Navarra ya había construido lo
suficiente para cerrar una victoria muy valiosa.
Lo mejor del día: la forma de entrar al partido y la personalidad para sostenerlo cuando se complicó al final.