WP Navarra arrancó muy concentrado, con un primer parcial (0–6) en el que se notó el trabajo en equipo y las ganas de jugar juntos. En el segundo y tercer periodo (0–5 y 0–4), el grupo siguió moviendo bien el balón, buscando al compañero mejor situado y disfrutando en ataque. El cuarto tramo (0–1) fue más igualado, pero la actitud se mantuvo alta y todos siguieron ayudándose. En los últimos tiempos (1–3 y 2–1), Iruña apretó, y nuestros peques respondieron con respeto, compañerismo y buena energía. La grada, con familias y amigos, fue un regalo constante: aplausos, sonrisas y apoyo para los dos equipos. Más allá del marcador, lo importante fue cómo se animaron entre ellos y cuánto se divirtieron jugando.