El encuentro empezó con intercambio, aunque Askartza logró llevarse el primer cuarto (3-5). En el segundo parcial (2-7), el rival
abrió una brecha importante y empujó el partido hacia un escenario muy exigente. Lejos de soltarse, Navarra respondió tras el descanso
con su mejor tramo (4-1), recortando y devolviendo algo de equilibrio al choque. En el último cuarto (1-5), Askartza volvió a apretar
y cerró el marcador. Derrota clara, sí, pero con una reacción intermedia que merece ser tenida en cuenta.
Mensaje para el equipo: quedarse con el tercer cuarto y convertirlo en punto de partida para el siguiente partido.